Herencias: efectos fiscales al recibir una herencia y por qué conviene revisarla antes de aceptarla

Recibir una herencia no solo implica recibir bienes o dinero. También conlleva obligaciones fiscales que, si no se tienen en cuenta desde el principio, pueden generar costes importantes e inesperados.

Antes de aceptar una herencia, es fundamental conocer qué impuestos se pagan y en qué plazos.

1. Impuesto que se paga al recibir una herencia

Cuando se recibe una herencia, no tributa en la declaración de la Renta.
El impuesto principal que se paga es el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Este impuesto grava:

  • El dinero recibido.
  • Los inmuebles heredados.
  • Cuentas bancarias, acciones u otros bienes.
  • Derechos y participaciones.

El impuesto se devenga en el momento del fallecimiento, con independencia de cuándo se repartan los bienes.

2. Plazo para declarar y pagar la herencia

La herencia debe declararse en un plazo limitado, que comienza a contar desde la fecha de fallecimiento.

Si no se presenta dentro de plazo:

  • Se aplican recargos.
  • Pueden generarse intereses.
  • En determinados casos, sanciones.

Uno de los errores más frecuentes es dejar pasar el plazo por desconocimiento, especialmente cuando aún no se ha repartido la herencia.

3. Qué ocurre si se heredan inmuebles

Heredar una vivienda u otro inmueble tiene varias consecuencias fiscales:

  • Pago del Impuesto sobre Sucesiones.
  • Pago de la plusvalía municipal, que grava el incremento del valor del suelo.
  • Obligaciones posteriores si el inmueble se vende o se alquila.

Además, si el inmueble se vende más adelante, puede existir tributación en la Renta por la diferencia entre el valor heredado y el valor de venta.

4. Heredar no siempre significa recibir dinero

En muchas herencias:

  • No hay liquidez suficiente.
  • Existen deudas, préstamos o cargas.
  • Los impuestos deben pagarse igualmente.

Aceptar una herencia sin analizar su contenido puede obligar a:

  • Vender bienes para pagar impuestos.
  • Asumir deudas del fallecido.
  • Afrontar costes superiores al valor recibido.

5. Aceptar o renunciar a una herencia

La herencia se puede:

  • Aceptar.
  • Renunciar.
  • Aceptar a beneficio de inventario (limitando la responsabilidad por deudas).

La decisión tiene consecuencias legales y fiscales, y no siempre es reversible.
Por eso, conviene valorar la herencia antes de aceptarla, no después.

6. Errores frecuentes en herencias

Entre los errores más habituales se encuentran:

  • Aceptar la herencia sin conocer los impuestos a pagar.
  • No respetar los plazos legales.
  • No tener en cuenta deudas del fallecido.
  • Pensar que la herencia se declara en la Renta.
  • Repartir los bienes sin haber regularizado la situación fiscal.

Estos errores pueden generar costes elevados y problemas posteriores con la Administración.

7. Reducciones y bonificaciones en herencias: por qué no todas pagan lo mismo

Aunque el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es un impuesto estatal, su aplicación práctica puede variar según el lugar de residencia, ya que existen reducciones y bonificaciones que pueden disminuir considerablemente el importe a pagar.

Esto explica por qué:

  • En algunas herencias el coste fiscal es muy reducido.
  • En otras, el impuesto a pagar puede ser significativo.

Es importante entender que estas reducciones o bonificaciones:

  • No eliminan el impuesto, sino que reducen su importe.
  • No se aplican automáticamente en todos los casos.
  • Dependen de factores como el parentesco, el valor de los bienes o la situación personal del heredero.

Por este motivo, asumir que una herencia “no paga impuestos” sin analizar el caso concreto puede llevar a errores y problemas posteriores, se recomienda revisar con un profesional para que esto no ocurra.

Por: Pablo Muñoz

Departamento Fiscal

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