Trabajar sin contrato en 2026: consecuencias para la empresa y el trabajador

Tener a una persona trabajando en la empresa sin regularizar correctamente su situación puede generar consecuencias importantes para el empresario: sanciones económicas, reclamaciones de cuotas a la Seguridad Social, pérdida de determinadas ayudas o bonificaciones e incluso responsabilidades adicionales si se produce un accidente de trabajo.

Sin embargo, cuando hablamos de “trabajar sin contrato” es importante distinguir dos situaciones que muchas veces se confunden: trabajar sin un contrato escrito y trabajar sin estar dado de alta en la Seguridad Social.

No son lo mismo.

¿Se puede trabajar sin un contrato escrito?

No todos los contratos de trabajo tienen que formalizarse necesariamente por escrito. El Estatuto de los Trabajadores establece que el contrato puede celebrarse por escrito o de palabra, aunque existen modalidades y situaciones en las que la forma escrita sí es obligatoria.

Además, cualquiera de las partes puede exigir en cualquier momento que el contrato se formalice por escrito.

Cuando legalmente sea exigible la forma escrita y esta obligación no se cumpla, el contrato se presumirá celebrado por tiempo indefinido y a jornada completa, salvo que pueda demostrarse lo contrario.

Por tanto, no tener un documento firmado no significa automáticamente que no exista una relación laboral.

Si una persona presta servicios para una empresa, bajo su organización y dirección y a cambio de una remuneración, puede existir una relación laboral aunque no se haya firmado formalmente un contrato.

El verdadero riesgo: tener a un trabajador sin dar de alta

Una situación mucho más grave se produce cuando una empresa permite que una persona comience a trabajar sin haber tramitado correctamente su alta en la Seguridad Social.

La empresa tiene la obligación de solicitar la afiliación, cuando corresponda, y el alta de los trabajadores que comiencen a prestar servicios. El alta debe realizarse correctamente antes del inicio de la actividad laboral.

No hacerlo puede dar lugar a una actuación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y a diferentes responsabilidades para la empresa.

¿Qué consecuencias tiene para la empresa tener a un trabajador sin alta?

  1. Sanciones económicas

No solicitar la afiliación inicial o el alta de un trabajador que comienza a prestar servicios está tipificado como infracción grave en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS).

En 2026, esta infracción puede ser sancionada con:

  • Grado mínimo: de 3.750 a 7.500 euros.
  • Grado medio: de 7.501 a 9.600 euros.
  • Grado máximo: de 9.601 a 12.000 euros.

Además, se considera una infracción por cada trabajador afectado.

Esto significa que tener varios trabajadores sin alta puede incrementar considerablemente el impacto económico para la empresa.

Cuando en una misma actuación inspectora se detectan varias infracciones de este tipo, las sanciones pueden incrementarse en función del número de trabajadores afectados, dentro de los límites establecidos legalmente.

  • Reclamación de las cotizaciones pendientes

La sanción no es necesariamente el único coste.

La Seguridad Social puede reclamar las cotizaciones correspondientes al periodo durante el que el trabajador haya prestado servicios sin que la empresa cumpliera correctamente sus obligaciones, junto con los recargos e intereses que procedan en cada caso.

Por ello, intentar reducir costes evitando el alta de un trabajador puede terminar generando un coste muy superior para la empresa.

  • Pérdida de ayudas y bonificaciones

La infracción también puede afectar a determinadas ayudas, bonificaciones y beneficios vinculados a programas de empleo o formación profesional para el empleo.

En los supuestos previstos por la LISOS, la empresa puede perder estos beneficios de forma proporcional al número de trabajadores afectados y puede ser excluida temporalmente del acceso a nuevas ayudas, subvenciones o bonificaciones.

Por tanto, las consecuencias pueden extenderse más allá de la propia multa.

  • Riesgos adicionales si ocurre un accidente de trabajo

Uno de los escenarios que más riesgo puede generar para una empresa es que un trabajador que no ha sido correctamente dado de alta sufra un accidente mientras trabaja.

La falta de alta no significa necesariamente que el trabajador quede sin protección.

La normativa de Seguridad Social contempla determinados supuestos en los que el trabajador se considera en situación de alta de pleno derecho a efectos, entre otros, de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, aunque la empresa haya incumplido sus obligaciones.

Esto no libera al empresario de responsabilidad.

El incumplimiento de las obligaciones de afiliación, alta o cotización puede generar responsabilidades empresariales respecto de las prestaciones, además de otras consecuencias que puedan corresponder dependiendo de las circunstancias concretas del accidente.

¿Qué ocurre si el trabajador está cobrando el paro?

La situación puede complicarse todavía más cuando una persona trabaja mientras continúa percibiendo una prestación o subsidio por desempleo que sea incompatible con esa actividad.

En estos casos, no solo pueden existir consecuencias para la empresa.

El trabajador también puede enfrentarse a sanciones y, dependiendo de la situación, a la pérdida o extinción de la prestación y al reintegro de cantidades indebidamente percibidas.

Por eso, aunque exista un acuerdo entre empresario y trabajador para no formalizar correctamente la relación laboral, dicho acuerdo no elimina las obligaciones legales de las partes.

¿Puede el trabajador reclamar aunque no tenga contrato firmado?

Sí.

La ausencia de un contrato escrito no impide necesariamente demostrar que ha existido una relación laboral.

La prestación efectiva de servicios, los pagos recibidos, horarios, comunicaciones, instrucciones de trabajo, registros de jornada, correos electrónicos, mensajes u otros elementos pueden servir para acreditar la existencia de esa relación.

Por este motivo, pensar que una empresa está protegida simplemente porque “no existe un contrato firmado” es un error.

¿Qué debe hacer una empresa antes de que empiece un trabajador?

La mejor forma de evitar estos riesgos es revisar la contratación antes del primer día de trabajo.

Entre otras cuestiones, la empresa debería comprobar:

  • La modalidad contractual adecuada.
  • La formalización por escrito cuando resulte obligatoria.
  • El alta del trabajador en la Seguridad Social.
  • La comunicación del contrato correspondiente.
  • El convenio colectivo aplicable.
  • La categoría o grupo profesional.
  • La jornada y horario.
  • La retribución.
  • Las obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales.
  • La documentación necesaria para incorporar correctamente al trabajador.

No conviene esperar a que la persona ya esté trabajando para regularizar estos aspectos.

¿Qué ocurre si la empresa detecta que un trabajador no está correctamente dado de alta?

Si una empresa descubre una irregularidad en la contratación o alta de un trabajador, es recomendable revisar la situación cuanto antes.

Intentar corregir una irregularidad después de que haya comenzado una actuación inspectora no garantiza que desaparezcan las responsabilidades derivadas del incumplimiento anterior.

Cada caso debe analizarse individualmente para determinar desde cuándo existe la relación laboral, qué obligaciones se han incumplido y cómo debe regularizarse la situación.

Evitar riesgos empieza antes del primer día de trabajo

Contratar a una persona no consiste únicamente en acordar un salario y una fecha de incorporación.

Antes de que el trabajador comience a prestar servicios, la empresa debe asegurarse de que la contratación y el alta se han gestionado correctamente.

Una irregularidad que inicialmente puede parecer una forma de ahorrar costes puede terminar provocando sanciones, cotizaciones pendientes, pérdida de bonificaciones y otras responsabilidades para la empresa.

Si vas a incorporar a un trabajador o has detectado una posible irregularidad en una contratación, en Romehu Consultores podemos revisar tu situación y ayudarte a regularizarla correctamente antes de que genere un problema mayor.

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