la morosidad de la empresa

La morosidad en la empresa. ¿Puede evitarse?

La morosidad en la empresa no es algo tan inusual como a priori podríamos pensar. La morosidad es una gran preocupación para los empresarios.

Lógicamente, los perjuicios que acarrea un impago en un autónomo o pyme no es igual que a otro tipo de negocio. Los pequeños negocios que se enfrentan al impago de clientes o proveedores pueden generar deudas a su vez con terceros. Es el pescadillo que se muerde la cola. Si no me pagan no puedo pagar.

En este sentido, desde ROMEHU CONSULTORES siempre aconsejamos, que para poder evitar convertirnos en “morosos” es importante:

  • Realizar una planificación y análisis de riesgos.
  • Mantener unas previsiones realistas.
  • Negociar y estudiar correctamente los plazos de pago con clientes/proveedores
  • Llevar unas cuentas saneadas.

Y es que convertirse en moroso puede cavar la tumba empresarial de muchos empresarios.

¿Qué problemas genera aparecer en un fichero de morosidad?


Estar incluido en un fichero de morosidad puede traer consecuencias grandes y pequeñas. Desde problemas para contratar una línea de teléfono hasta solicitar líneas de financiación.

Si estas dentro de una lista de morosidad, estas son las consecuencias más habituales:

  • Te pueden denegar tarjetas de crédito, ventas de coches a plazos o préstamos personales.
  • Perder relaciones comerciales y credibilidad. Muchas empresas comprueban estos listados antes de establecer relaciones Constar en estos ficheros puede hacerte perder clientes y/o proveedores.
  • Imposibilidad de concesión de créditos públicos. Financiación como la que ofrece el ICO, ya que los bancos suelen ser los que se encargan de decidir si los que optan a la misma cumplen los criterios necesarios.

 

¿Cuántas listas de morosidad hay en España?


Las listas de morosidad son ficheros de datos donde aparecen los impagos de personas físicas y jurídicas. En España hay diferentes proveedores que procesan este tipo de información. Los más importantes son:

  • La Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF- EQUIFAX). La información de la base de datos la aportan sus socios, que son desde bancos y entidades financieras de crédito hasta editoriales, aseguradoras o compañías de gas, electricidad y teléfono.
  • El Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI). Está destinado a recoger la información sobre impagos y deudas iguales o superiores a los 300 euros de las personas jurídicas. La información que aparece en este registro de morosos la facilitan los Bancos, las Cajas de Ahorro y Rurales y las Cooperativas de Ahorro.
  • Es la base de datos que pertenece al Banco de España y recoge los riesgos que las entidades de crédito tienen con sus clientes. Es un servicio público que gestiona un registro en el que aparecen casi todos los préstamos, créditos y avales que forman los activos de las entidades financieras

 

¿Cómo saber si estas en una lista de morosidad?


Sea cual sea el gestor de los datos (ASNEF, RAI o CIRBE), estos están obligados a informar a las personas incluidas en sus ficheros en un plazo máximo de 30 días. Un plazo dentro del cual el afectado puede rectificar o cancelar el impago para evitar convertirse en moroso.

Según la Ley Orgánica 5/1992, se debe informar por carta certificada. No obstante, en algunas ocasiones, estas notificaciones se envían a direcciones antiguas o se extravían y los afectados no son informados.

Ante esta posibilidad si piensas que puedes estar incluido en alguna lista de morosidad, puedes solicitar el acceso a la base de datos.

Cada fichero requiere una serie de documentación para poder acceder a su base de datos. Te dejamos enlace a sus web por si quisieras solicitar acceso:

 

¿Y si se trata de un malentendido o una disputa sobre el pago de una factura que no es correcta?


La ley exige que se cumplan unas determinadas condiciones para poder incluirte en un fichero de morosidad, por lo que no es algo “caprichoso”. Como hemos visto, para que la consideración cómo moroso tenga una aceptación legal, ambas partes deben estar en posesión de un documento legalmente reconocido donde el deudor reconoce los pagos existentes y la obligación de abonarlos en un periodo de tiempo determinado.

Basándonos en:

  • El artículo 29 de la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de datos de Carácter personal
  1. La Instrucción 1/1995 de la Agencia Española de Protección de Datos EPD (AEPD).

Para poder incluir a una persona en un fichero de morosos deben presentarse las siguientes circunstancias:

  1. La existencia previa de una deuda cierta, vencida y exigible, que haya resultado impagada. Es decir, debe tratarse de una cantidad líquida de dinero que se pueda cuantificar con facilidad y que no existan dudas acerca de su origen.
  2. El requerimiento previo de pago a quien corresponda, en su caso, del cumplimiento de la obligación.
  3. No puede existir ninguna prueba documental que contradiga las exigencias anteriores. Si existen dudas sobre la legitimidad de la deuda el fichero de morosidad no será aceptado.
  4. La deuda no puede tener una antigüedad mayor a 6 años.
  5. Comunicación al interesado por parte del responsable del fichero de morosidad.

 

¿Cómo salir de una lista de morosidad?


Veamos el caso desde dos vertientes.

  1. Si estas en una lista de morosidad y existe una deuda real

Lo primordial es pagarla y conservar justificante de ello. Este justificante deberás enviarlo al fichero de morosos con una copia de tu dni y solicitar la baja en dicha lista.

Es muy importante realizar el envío del justificante mediante un método que tenga acuse de recibo dado que es fundamental tener un documento que evidencie el trámite que has realizado, por si tuvieras algún problema posterior.

NOTA: Si han pasado más de 6 años de la deuda se puede solicitar la baja automática de la lista pues se considera deuda extinguida.

  1. Si estas en una lista de morosidad pero no hay deuda y es un error.

Hay que solicitar la baja en el fichero de morosidad exponiendo que no se cumplen los requisitos de inclusión en el fichero, arriba indicados. El titular del fichero tiene la obligación de responder en un máximo de 10 días a tu petición y si el titular del fichero no reacciona puedes denunciar los hechos ante la AEPD, por mal uso de los datos personales.

Imagen: Freepik 

 

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